Finalmente se despejó la duda de quienes apostaban a que Fernando Gómez Mont renunciaría a la Secretaría de Gobernación después de dejar las filas del PAN.
Pero antes de que Gomez Mont se animara a dejarlo claro ante la opinión pública, tuvo que salir a relucir su nombre y firma plasmados como testigos de honor en el acuerdo suscrito el 30 de octubre del año pasado entre César Nava y Beatriz Paredes para no hacer alianzas en la elección de gobernador del Estado de México a cambio de aprobar la Ley de Ingresos en el Senado.
Un día después de que César Nava reconoció lo que había negado tres veces, Gómez Mont se defendió y acusó al propio líder nacional panista de no informarle sobre el incumplimiento del PRI al acuerdo, fue por eso que hasta enero le informó al presidente Felipe Calderón de la existencia del mismo.
Y sí, bien lo dijo abiertamente el propio Gómez Mont: “Yo como Secretario de Gobernación no ando rindiendo cuentas detalladas al Presidente de lo que hago”.
El sombrío panorama electoral y las facturas que está pagando el PAN con César Nava a la cabeza, dejan claro que se está desmoronando.
Desde que Nava asumió la presidencia nacional del blanquiazul el 8 de agosto de 2009 no se le ha visto un solo momento de lucidez y por el contrario sólo se ha llevado descalabros.
En menos de un mes, el PAN ha visto salir de sus filas a dos prestigiados militantes: Fernando Gómez Mont, el 10 de febrero y Gerardo Buganza, el 3 marzo pasado.
Nava calculó mal, porque mientras la crema y nata del PRI estaba en plena festejadera por su 81 aniversario en Zapopan, él convocaba a conferencia de prensa de última hora para exhibir el acuerdo que firmó con Beatriz Paredes. Tal vez creyó que estando en Jalisco, no se enterarían tan rápido de la balconeada que les daba.
Y es que finalmente el panista aceptaba el acuerdo que era un secreto a voces. Pero le salió el tiro por la culata y finalmente quedó como el cohetero.
Nava pensó en hacer del PRI y Peña Nieto el blanco perfecto de crítica y reclamación tanto de los medios de comunicación, como de la clase política y de la sociedad.
Pero no, de inmediato surgieron las reacciones en su contra y peor aún, en contra de Felipe Calderón por hacerse el que no sabía.
“El actual Gobierno Federal y su partido, además de mediocres, son mentirosos”, sentenciaba el coordinador de los senadores del PRI, Manlio Fabio Beltrones, quien respondió en nombre de sus compañeros de bancada a las revelaciones que hiciera Nava de la alianza-gate con testigos de súper lujo.
Y por más que el presidente del PRD trató de cargar la crítica hacia Gómez Mont y el PRI, no tuvo fuerza.
“¿El secretario de Gobernación se convirtió en jefe de campaña del gobernador del Estado de México?”, se preguntaba Ortega Martínez desde Chiapas.
Con todas las revelaciones, acusaciones, mentiras y señalamientos que vimos a lo largo de esta semana queda claro el cinismo con que se negocian elecciones a cambio de impuestos.
No olvidemos, además, que César Nava es diputado federal y el próximo martes se analizará en el pleno de San Lázaro su solicitud de licencia para dedicarse en cuerpo y alma a las elecciones de este año.
Las mismas preguntas nos las hacemos todos: ¿cuántos acuerdos más existen? ¿qué más negocian y a cambio de qué?
Publicado el: sábado 6 de marzo de 2010