Luego de que el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández criticó el uso de Facebook y Twitter para difundir rumores sobre enfrentamientos y ejecuciones, finalmente se conoció que fue real el hecho de que las autoridades de una escuela privada en Ciudad Victoria pidieron a los padres de familia recoger a sus hijos a media jornada escolar para evitar riesgos.
Y por si fuera poco, este domingo la página de internet del Gobierno de Tamaulipas publicó un micrositio denominado “No hagas caso a rumores” resaltado en color verde y letras blancas en el que se le pide a la población no retransmitir información falsa que se difunde en las redes sociales.
Se invita a los tamaulipecos a informarse a través de los canales oficiales que son esa misma página y el 066.
Pero a las 17:00 horas de este último domingo de febrero, la página del Gobierno del Estado tenía como su comunicado más reciente el correspondiente al número 2522 titulado “Destaca Fonatur importancia del proyecto "Costa Lora", acompañado de una gran fotografía del gobernador Eugenio Hernández Flores, muy sonriente, por cierto.
Ni si quiera se tenía la información de que un día antes el propio Gobernador había anunciado la llegada de 300 elementos de la Policía Federal para reforzar la seguridad de las calles tamaulipecas.
Es ridículo que con una estrategia como esta se pida a la población continuar con su vida laboral, social y familiar en completa normalidad, cuando días después de lo que se informa en tiempo real en Twitter, se hace oficial por las autoridades. Hasta entonces es cierto para ellos.
Críticas como la del gobernador tamaulipeco equivalen a decir que como hay muchos muertos por accidentes viales en México, hay que dejar de manejar.
Si bien es cierto que en Twitter hay información falsa, también hay periodistas y ciudadanos serios que difunden mensajes reales incluso antes que las agencias y que los propios medios de comunicación.
En Twitter uno mismo escoge a quién sigue y decide a quién la cree. Eso es responsabilidad de quien lo usa.
El problema no es Twitter, sino la manera como se usa, aunque algunos columnistas digan que nos quiere matar de miedo.
Publicado el: sábado 27 de febrero de 2010