El Servicio de Administración Tributaria tendrá que revelar los montos y los nombres de las personas físicas y morales a las cuales se condonó el pago de contribuciones federales de casi 74 mil millones de pesos.
Así lo resolvió el pleno del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública, al romper con el “secreto bancario” que argumentó el SAT para negar la información toda vez que ésta se encuentra bajo reserva.
Sin embargo, el comisionado ponente, ángel Trinidad Zaldívar, consideró que no dará a conocer porqué, cómo y a quiénes se les perdonó una deuda de casi 74 mil millones de pesos, podría afectar “gravemente” el desarrollo de la ley de transparencia.
Por ello, dijo que el IFAI está convencido de que el mecanismo para que el SAT rinda cuentas es a través de la entrega de esta información que garantice que se cancelaron créditos a personas que de verdad estaban en imposibilidad de efectuar el pago y con ello se evite la discrecionalidad.
Añadió en sus argumentos que lo que el SAT dejó de recaudar implica seis veces el presupuesto de desarrollo social en el combate a la pobreza haciendo alusión al programa oportunidades el cual recibió para este año un presupuesto de 12 mil millones de pesos.
En su momento, la comisionada Marìa Marvàn, dijo que se ha demostrado que en el secreto fiscal no son aplicables las reglas establecidas en el sistema.
Tras lo anterior, la presidenta del IFAI, agregó que el SAT deberá entregar el padrón con los nombres a quienes se les otorgó la cancelación de sus créditos fiscales tal y como lo marca el artículo 12 de la ley federal de transparencia que señala que debe ser público el nombre de todo aquel que recibe algún beneficio económico del estado.
Por tanto, los comisionados votaron de forma unánime para otorgar a la resolución el principio de máxima publicidad.
Por si fuera poco, el SAT deberá subir a su portal de internet la información además de el numero correspondiente a cada uno de ellos, y notificar al recurrente el lugar, la forma y los pasos a seguir para acceder a ella.
Redacción
Jahtziri Chong Magallanes